Un grupo de oficiales del ejército australiano fueron acusados de difundir videos e imágenes con contenido sexual de varias mujeres del ejército australiano y difundirlas enviando correos electrónicos a otros militares, civiles y contratistas, a raíz de esto se comenzaron a hacer diferentes investigaciones sin embargo la población australiana expresó su indignación ante este hecho lanzando fuertes críticas al ejército de Australia