Marketing online: Importancia de saber diferenciar entre un amigo y un profesional

De todos los clientes que he asesorado en sus campañas y planes de marketing online han habido 3 casos en los cuales he tenido problemas, sin embargo estos casos tenían un factor en común: que el dueño tenia un “segundo asesor” de confianza que estaba desactualizado en sus conocimientos.

Tener un”mal asesor” (y encima que sea un amigo) es algo que le puede costar muy caro a cualquier negocio o empresa, el marketing online y en especial los medios sociales (que es mi especialidad) es un entorno que cambia muy rápidamente lo cual puede hacer que algo que este vigente y sea útil en la actualidad se convierta en algo totalmente obsoleto y perjudicial dentro de  5 o 6 meses.

Resulta que estos asesores tenían algo en común, sus conocimientos habían sido adquiridos hace varios años (más de 15 en promedio) y los cursos de actualización que habían recibido eran muy limitados.

Por lo general estos clientes ya tenían una presencia online (asesorados por esta persona), sin embargo como era lógico no tenían ningún resultado (la mayoría no sabia ni siquiera cuantas visitas recibía su pagina web al mes) a raíz de esto era que se contactaban conmigo para que yo pudiera ayudarlos a llevar a su negocio al próximo nivel en lo que respecto a marketing online.

Sin embargo cuando yo llegaba era lógico que este “asesor” se ponía a la defensiva y por lo general hacia uso de su amistad para criticar o desacreditar mi trabajo, por lo general este tipo de acciones se basan en el desconocimiento de un tema, recuerdo que una vez un Ingeniero de Sistemas (el cual le había hecho gastar U$10 000 dólares a un cliente comprando una plataforma obsoleta y sin derecho a actualizaciones) me dijo ¿que es eso de WordPress? ¿Que tal es el Facebook?

Ojo, no tengo nada en contra de los ingenieros de sistemas (es más yo estudie un año Ingeniería de Sistemas antes de estudiar en la Escuela de Oficiales de la Fuerza Aérea de mi país) conozco varios ingenieros de sistemas que se actualizan constantemente y son muy profesionales, sin embargo este no era el caso.

Poco a poco me fui dando cuenta que la influencia de estos asesores era uno de los principales obstáculos para el negocio o empresa, por lo general el dueño establece una relación de amistad en sus inicios con dichas personas (cuando su presupuesto es limitado y el nivel de evaluación de recursos humanos por lo general no es alto), sin embargo cuando su negocio se desarrolla es que comienzan los problemas ya que comienza a ver que “algo no esta funcionado” en lo que respecto a su presencia online, es en ese momento en el que deciden buscar ayuda.

Cuando veo que un “segundo asesor” comienza a poner obstáculos en mi trabajo (y que continua dando malos consejos al dueño del negocio) yo tomo cartas en el asunto, lo primero que hago es evaluar al “asesor” sobre que tan dispuesto está a “aprender” nuevos conceptos, si veo una actitud positiva me reúno con el y le hago entender que muchas cosas cambian en este medio, por ejemplo le explico que cada cierto tiempo los algoritmos de los motores de búsqueda “cambian” y que si uno no se adapta a los cambios o sigue las normas la pagina web puede ser penalizada, así mismo le explico sobre las diferentes normas y cambios de Facebook (y los medios sociales en general) además de tocar otros temas importantes sobre marketing online.

Luego tengo una conversación con el cliente (por lo general es el dueño del negocio) y le explico que si bien X asesor es su amigo y que lo conoce hace muchos años, tiene que saber diferenciar entre un amigo y un profesional y que a diferencia de muchas otras carreras o profesiones (como por ejemplo un abogado o un contador) el marketing online cambia constantemente a intervalos de tiempo “extremadamente cortos” y que por este motivo una persona que había estudiado 5 años X carrera, al graduarse todo lo que había aprendido está (en su mayoría) “obsoleto” y que solo sus conocimientos eran viables si constantemente estaba actualizado.

Si bien el proceso de hacer entender al cliente este “desface” en la capacidad profesional de su asesor puede ser algo complicado (y tedioso), al final este esfuerzo tiene sus frutos aunque siempre hay clientes que terminan dejándose influenciar por lo que les dice su “amigo” y terminan paralizando sus proyectos de marketing online.

Actualmente tengo como norma no hacer trabajos con clientes que tengan asesores de confianza “muy desfasados” ya que muchas veces se pierde mucho tiempo intentando “actualizar” a dichas personas, creo que lo mejor es no desgastarse tanto y concentrarse en clientes que están con  “todas las ganas de aprender” y de “llevar su negocio al próximo nivel”.

La amistad es algo invaluable y es un gran valor, sin embargo es importante saber diferenciar cuando necesitamos el consejo de un amigo o necesitamos el consejo de un profesional (o un experto), como decía Robert Kiyosaki “conforme su negocio vaya creciendo necesitará cambiar de asesores, si dichas personas están de acuerdo y entienden que el cambio es en pro de su crecimiento lo apoyarán en su decisión, esto quiere decir que son verdaderos profesionales, si se resisten al cambio entonces significa que no son buenos profesionales”.

Imagen de comunidad de Madrid vía Flickr.


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JoseLuisMoreno

Consultor en Social Media y Marketing 2.0

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